De Kitty Hawk a taxis voladores: un siglo de innovación aeroespacial

Creación

De Kitty Hawk a taxis voladores: un siglo de innovación aeroespacial

Un día de 1903, cerca de Kitty Hawk, Carolina del Norte, Orville y Wilbur Wright cambiaron para siempre la forma en la que percibimos nuestra existencia en la Tierra. De repente, los humanos pudieron imaginar el día en el que lograrían volar a donde quisieran en una máquina voladora más liviana que el aire, impulsada a motor.

El primer vuelo exitoso de los hermanos Wright presagió un siglo de hazañas aeronáuticas inimaginables hasta ese momento. Durante los siguientes 100 años, la humanidad lograría llegar a la Luna, volar alrededor del mundo a una velocidad tres veces mayor que la del sonido y conocer el universo a profundidad gracias a los telescopios de un observatorio extraterrestre.

A Wayne Denny, el historiador aeroespacial no oficial de The Timken Company, le fascina catalogar las diversas maneras en las que Timken ha contribuido al avance de los proyectos de vuelo y descubrimiento del espacio.

Este año, Timken adquirió Diamond Chain, y esto conmovió profundamente a Denny, ya que la empresa desempeñó un papel importante en el vuelo de Kitty Hawk. Los hermanos Wright utilizaban los productos Diamond Chain en su tienda de bicicletas, así que también usaron las cadenas de la compañía en sus máquinas voladoras.

“Se trata de una pieza clave que nos estaba faltando”, comenta. “Nos remontamos a los orígenes de los helicópteros. Ahora, con la adquisición de Diamond Chain, también podemos vincular a la empresa con el Wright Flyer”.

Wayne Denny administra el segmento de Marketing Estratégico Internacional de Timken y, además, es el historiador aeroespacial no oficial de la compañía.

Antes de que los hermanos Wright realizaran su vuelo pionero, Timken ya estaba presente en el mercado, y ha estado involucrada prácticamente en cada aeronave creada desde entonces.

“Los productos Timken se encuentran en cada aeronave desde los primeros vuelos”, explica Denny, que estudió física y hoy en día está a cargo del segmento de Marketing Estratégico Internacional para elementos de precisión de Timken. “En la década de 1930, Timken ya tenía alrededor de 240 rodamientos presentes en el B-17 Flying Fortress: en los motores, los trenes de aterrizaje, las compuertas y los puntales. Nos volvimos omnipresentes cuando, en la Segunda Guerra Mundial, los Aliados necesitaban rodamientos resistentes, robustos y duraderos”.

“Fue así que emprendimos el camino que nos llevó adonde estamos hoy en día: fabricando productos para prácticamente todos los aviones comerciales que se producen”, afirma. Timken elaboró rodamientos para el Douglas DC-3, que revolucionó el transporte aéreo comercial y lo convirtió en una industria cómoda, confiable y rentable.

El Douglas DC-3 revolucionó el transporte aéreo comercial.

El helicóptero: un sueño cobra vida, para salvar vidas

Sin embargo, los aviones fueron solo el comienzo. La década de 1940 trajo consigo el desarrollo del helicóptero, que presentó un gran desafío de vida o muerte. “Si falla el motor de un avión, al menos uno avanza y aterriza en algún lugar”, señala Denny. “En un helicóptero, hay una sola caja reductora, es lo único que se encarga de hacer que se muevan las hélices, y es muy importante que se mantengan en movimiento”.

Los ingenieros de Timken entablaron un vínculo con Igor Sikorsky y Frank Piasecki, los visionarios que desarrollaron el primer y segundo helicóptero funcional. El R-4 de Sikorsky fue el primer modelo que se vendió en grandes cantidades. Debido a su capacidad para sobrevolar, además de volar hacia arriba, hacia abajo y de costado, tanto las instituciones militares como las civiles lo han utilizado en misiones para salvar vidas, llenando de orgullo a Sikorsky.

“Cada vez que un helicóptero rescata a alguien en peligro, el sueño de Igor Sikorsky cobra vida”, declara Denny.

El SR-71: la prueba de que nuestros antecesores sabían lo que hacían

Denny admite tener una fascinación especial por el legendario Lockheed SR-71 “Blackbird” (mirlo), que la Fuerza Aérea de EE. UU. tuvo en servicio entre 1964 y 1998. El avión de reconocimiento, que se mantuvo oculto de la mirada pública durante muchos años, fue diseñado para superar la velocidad de Mach 3, que es tres veces mayor que la del sonido. No llevaba armas, sino solo cámaras. “La única táctica de defensa del SR-71 era acelerar”, afirma.

Hoy en día, cada vez que Denny ve un “Blackbird”, se lo imagina aterrizando espectacular. “El SR-71 superó los límites de lo que la mayoría de las personas creían posible”. El récord de velocidad aerodinámica que estableció en 1976 (2193,2 millas [3529,6 km] por hora) aún se mantiene intacto.

Conduciendo a los primeros astronautas a la Luna

Timken ha estado involucrada en vuelos espaciales desde sus comienzos, y también más recientemente, con diversas empresas que desempeñaron distintas funciones, como MPB Corporation, Philadelphia Gear y Torrington. El sistema de direccionamiento aeroespacial que condujo el módulo lunar de la misión Apolo 11 a la superficie de la Luna fue un éxito rotundo, gracias a los rodamientos Timken. La NASA utilizó el mismo sistema en 1970 para lograr que los astronautas de la misión Apolo 13 volvieran a la Tierra sanos y salvos después de que los sistemas principales de direccionamiento aeroespacial sufrieran una falla como consecuencia de la explosión de un tanque de oxígeno.

“Haber estado presentes en el sistema de direccionamiento aeroespacial que llevó a los astronautas a la Luna es uno de mis recuerdos favoritos”, advierte Denny.

Relaciones sólidas con los clientes, forjadas hace décadas

Otro de los recuerdos preferidos que menciona es haber observado el lanzamiento del transbordador espacial Atlantis en 2010 con su hija de seis años, y haberle contado que los rodamientos Timken ayudarían a garantizar que los astronautas regresaran sanos y salvos.

“En la industria aeroespacial, solemos lidiar con situaciones de vida o muerte”, indica Denny. “He descubierto que esto hace aflorar lo mejor de las personas. ¿El sistema de circulación de aire funcionará en el traje espacial de un astronauta? ¿La turbina tendrá un buen rendimiento a alta velocidad, a máxima temperatura y a una aceleración total? ¿La caja reductora del helicóptero funcionará incluso si baja la presión del aceite? Debe ser así”, responde. “Estos desafíos nos hacen actuar y surge un nivel compartido de franqueza y minuciosidad en la comunidad”.

Con la palabra “comunidad”, se refiere al equipo de Timken y a los clientes. “Cuando concretamos la comercialización con un cliente, nos lo tomamos muy en serio”, señala. “Forjamos una relación sólida con nuestros clientes”.

Denny recuerda cuando le presentaron a su primer cliente de la industria aeroespacial de Timken. “Le pedí que me contara sobre la forma en la que ambas empresas trabajan juntas”, rememora. “Me miró y me dijo: ‘Hemos trabajado juntos en vuelos espaciales desde… desde que EE. UU. está en el espacio’”.

“No me quedaron dudas sobre la solidez del vínculo”, concluye.

Los proyectos de la industria aeroespacial suelen ser a largo plazo, con un ciclo de desarrollo de 8 a 10 años. “Los proyectos que llegan a la etapa de producción cuentan con un ciclo de vida prolongado, que presenta oportunidades para el servicio de asistencia de productos”, comenta Denny. Para mejorar las capacidades de posventa aeroespacial de Timken, la empresa adquirió Bearing Inspection Inc. (BII) en 2005. BII le ofrece a la industria aeroespacial servicios de inspección, reacondicionamiento e ingeniería de rodamientos desde hace más de 60 años.

Una vez en la fase de producción, una aeronave puede mantenerse en servicio durante décadas. “El avión comercial más antiguo es un Boeing 737, fabricado en 1970”, explica Denny. “Este avión se acerca a los 50 años de servicio, y vuela entre tres y cuatro veces por día. Para mí, esto es una maravilla de la ingeniería”.

Sin embargo, los aviones no son los únicos que necesitan mantenimiento de vez en cuando. En mayo de 2009, un grupo de astronautas tomó herramientas en miniatura y emprendió un paseo espacial para realizar reparaciones delicadas en el telescopio espacial Hubble. Los ingenieros de Timken ayudaron a desarrollar las herramientas con un diseño personalizado de rodamiento de bolas de precisión de sección delgada, capaz de soportar las temperaturas de funcionamiento extremas y el vacío del espacio. En la actualidad, el telescopio tiene casi 30 años y sigue comunicando a la Tierra los secretos del universo.



Los Supersónicos y Ciudad Órbita: ¿una realidad para nuestra época?

Sin duda, la mayoría de los objetos que los humanos han lanzado al espacio durante los últimos sesenta años orbitan la Tierra sin alardes y hacen nuestra vida más fácil y práctica. “Hace mucho que Timken trabaja en sistemas de posicionamiento global, o GPS”, manifiesta Denny. “Fabricamos rodamientos precisos y duraderos que se incluyen en los estabilizadores giroscópicos de diversos satélites”.

“Siempre me sorprende el gran alcance que tienen los sistemas GPS en tantas facetas de nuestras vidas”, destaca. “Ahora bien, al pensar en taxis voladores tipo drones, no me cabe duda de que los sistemas GPS serán un factor clave para su desarrollo”.

Un momento… ¿Taxis voladores?

Así es. Según Denny, puede decirse que Timken está colaborando con clientes que se encuentran en las primeras etapas de desarrollo de drones voladores al mejor estilo de los que vemos en Los Supersónicos. Es posible que, en un futuro cercano, el crecimiento de las ciudades sea hacia arriba y hacia los costados.

“Es fascinante, porque no sé qué se fabricará primero: un taxi tipo dron que sea viable, o la infraestructura para respaldarlo”, aclara. Para los taxis voladores, se requerirían sistemas de radares terrestres, regulaciones y servicio técnico. “En lo que respecta al apiñamiento de las megaciudades y a la necesidad de un transporte seguro y eficiente, aún nos queda mucho por hacer”, declara.



El taxi volador Bell Nexus incorpora sistemas de propulsión eléctrica e híbrida para reemplazar un trayecto de 45 minutos en automóvil por un vuelo de 10 minutos.

Nos espera un gran crecimiento

Sin importar qué depare el futuro de la industria aeroespacial, Denny lo ve como una fuerza continua y positiva, que acerca a las personas de diferentes culturas y lugares para que puedan intercambiar conocimientos.

“Nos espera un gran crecimiento”, revela. Boeing y Airbus esperan fabricar más de 44.000 aviones en las próximas dos décadas, mientras que Commercial Aircraft Corp. de China (Comac) se encuentra en alza y aportará nuevos aviones comerciales al mercado de China en el mismo período.

“Ese crecimiento cambiará la forma en que las personas experimentan el mundo: comprenderán realmente lo pequeño que es el mundo y notarán la cantidad de similitudes que hay entre todos nosotros”, explica Denny.

Espera con ansias poder trabajar con los clientes de Timken para imaginar, desarrollar y producir junto a ellos las máquinas voladoras del siglo XXI. “Estamos aquí para acompañar al cliente a lo largo del proceso, para ayudarlo a mejorar sus productos y para facilitarle las tareas difíciles”, expone.

“Nos destacamos justamente allí donde se necesita lo más pesado, lo más rápido, lo primero, lo mejor. Este es el motivo por el que hemos tenido éxito durante tanto tiempo”.