La fabricación de cemento puede ser desalentadora si no se realiza con las herramientas adecuadas, especialmente a la hora de pulverizar la piedra. Un molino de martillo, que contiene más de cien piezas con forma de martillo individuales de acero, que se utilizan para machacar la piedra, se utiliza en la fabricación del cemento para pulverizar la caliza para realizar cemento, hormigón preamasado, placas de yeso y otros productos relacionados. Los molinos de martillo están en marcha durante semanas de forma ininterrumpida y, con el tiempo, los martillos individuales se desgastan y fallan si no están hechos de un material óptimo capaz de desempeñar esta tarea.
Aunque un martillo está hecho de acero, uno de los principales fabricantes de cemento del mundo aprendió lo importante que son la forma y el tipo de acero del martillo para el desgaste por fatiga. Durante años, este fabricante compró martillos hechos de un tipo caro de acero para herramientas que se quemaba a partir de placas de acero. Desafortunadamente, este acero quemado a partir de placas de acero no daba la talla y el fabricante de cemento no estaba satisfecho con la vida de los molinos de martillos y sus frecuentes desmontajes.
Cada desmontaje requería varios días de inactividad para estas instalaciones, que se esperaba que estuviesen en marcha todos los días del año. Tras cambiar los martillos aproximadamente cada 50 días, el fabricante se dio cuenta de que no podía permitirse cerrar la fábrica de 7 a 8 veces al año.
Clifford-Jacobs Forging Co., una empresa de forja y troquelados, se enteró de los problemas que tenía este potencial cliente con el molino de martillos. Como experto en productos forjados personalizados, la compañía de forja con sede en Illinois identificó áreas en las que se podían mejorar los martillos y decidió sacar provecho de esta oportunidad ayudando al fabricante de cemento a encontrar otro tipo de acero para sus martillos. En Clifford-Jacobs sabían que el desgaste excesivo se debía tanto a la forma como al tipo de acero empleado, por lo que solicitaron a Timken que colaborase con ellos para crear un martillo que permitiese al cliente realizar su trabajo de forma eficaz con el menor tiempo posible de inactividad. A partir de ahí, las dos compañías barajaron las diferentes opciones que cubrirían las necesidades del cliente para esta aplicación en concreto.
Los ingenieros de Clifford-Jacobs, junto con los ingenieros del fabricante de cemento, desarrollaron un diseño de martillos forjados con más masa de material en la zona de impacto, lo que alargaría la vida útil a un coste menor al de los martillos antiguamente empleados por el fabricante de cemento. Tras consultarlo con el cliente, el personal metalúrgico de Timken propuso el empleo del acero de alta aleación 4340 y proporcionó datos para respaldar esta recomendación. Este tipo de acero ampliaría la resistencia a la fatiga de los martillos como consecuencia de su durabilidad y resistencia a la abrasión tras el tratamiento por calor que recibe después del forjado. El fabricante de cemento aceptó ambas propuestas y el nuevo proceso comenzó de inmediato.
Este era un auténtico trabajo de equipo: Timken producía el acero de aleación y lo enviaba a Clifford-Jacobs, donde se forjaban los martillos de acuerdo con el nuevo diseño. Con resultados mucho mejor de los esperados, los nuevos martillos forjados duraban al menos 80 días, un aumento del 60 por ciento respecto a los martillos originales, quemados a partir de placas de acero. Esta mejora redujo el número de cambios del molino de martillos de 7 a 4 veces por año y aumentó la capacidad de producción.
El acero modificado de Timken también se puede conseguir más fácilmente que el costoso acero para herramientas de acero de placas utilizado previamente, con lo que se ahorra tiempo y gastos generales. Encantado por la experiencia de Clifford-Jacobs y Timken, el cliente realizó un pedido de 300 martillos más.
“Mediante el estrecho trabajo que realizamos con Clifford-Jacobs, fuimos capaces de combinar nuestra experiencia para obtener una solución mejorada que permitió a Clifford-Jacobs forjar una gran relación con su cliente”, dijo Mike Szum, especialista en ventas de acero de Timken. No sólo ofrecemos orientamos y respondemos a nuestros clientes, sino que gracias a nuestra colaboración ellos pueden atender mejor a sus clientes, que para ellos es lo más importante”.
“Timken es a quien acudimos para obtener asistencia sobre cómo ayudar a nuestros clientes a tener más éxito en sus negocios”, dijo Justin McCarthy, Vicepresidente de ventas y marketing de Clifford-Jacobs. “Este sólo es uno de los numerosos ejemplos constantes de cómo Timken Steel nos ayuda a ofrecer soluciones completas a nuestros clientes”.