Desde su creación en el año 1899, The Timken Company se ha centrado siempre en la necesidad de producir servicios y productos de calidad. Henry Timken expresó ese compromiso mediante su consejo a sus hijos sobre el funcionamiento de la empresa que había creado.
"Para tener éxito, es necesario ser independiente. Si queréis ser líderes en algún ámbito, deberéis aportarle independencia de pensamiento, una industria infalible, agresividad y un objetivo inquebrantable. Si tenéis una idea que pensáis que es correcta, luchad para ponerla en marcha. No dejéis que nadie os induzca a que abandonéis la idea. Si todos pensáramos de la misma forma, no se avanzaría. Sobre todo, no firméis nada de lo que alguna vez os podáis avergonzar".
En la actualidad, esa base de calidad continúa vigente y se ha incorporado a nuestra política de calidad:
"La calidad es la base de nuestra reputación y es esencial para que cada una de nuestras empresas pueda cumplir su misión. Todos nuestros empleados son conscientes de la importancia de la marca Timken, producen y entregan siempre lo que prometemos, y asumen la responsabilidad de las decisiones que afectan a la calidad."